Los Lentes de Contacto son dispositivos ópticos de contacto corneal, usados para corregir defectos refractivos (miopía, hipermetropía, astigmatismo, presbicia); o, para fines estéticos y cosméticos. 

– Lentes de Contacto Blandos.

Son fabricados a base de polímeros hidratables ( lo que otorga la flexibilidad)  y su contenido acuoso puede variar de un 38% a un 70%.

– Lentes de Contacto Blandos Desechables.

Son de fabricación standard en cuanto a curvaturas tamaños y rangos de corrección. Su modalidad de uso es de tipo diario y extendido, según lo establecido por cada laboratorio fabricante.

La comodidad que brinde este tipo de lentes, va a depender de la tolerancia del usuario. Por ello se recomienda contar con una  evaluación personalizada previa a su adquisición.

– Lentes de Contacto Blandos Anuales.

Son fabricados de manera personalizada, acorde a la necesidad de cada usuario, abarcando correcciones ópticas de altas dioptrías: hasta 30 de miopía, hasta 30 de hipermetropía y hasta 6 de Astigmatismo.

– Lentes de Contacto Rígido Gas Permeable (RGP) o Semirígidos.

Son de fabricación personalizada, a base de polímeros de bajo contenido acuoso, por lo tanto son menos flexibles, pero a pesar de ello, otorgan una alta oxigenación a la córnea. Especiales para personas que padecen irregularidades corneales y altas dioptrías de miopía, hipermetropía, astigmatismo y variaciones.

– Lentes de Contacto de Apoyo Escleral.

 

 

 

 

Son de fabricación personalizada, los cuales se apoyan en la esclera, otorgando un alto nivel de comodidad, a pesar que su tamaño es mucho más grande que el Lente de Contacto tradicional.
Está sugerido, principalmente, para personas que padecen Queratocono, Queratoglobo, Ojo Seco Severo y en casos de Post-cirugías.