Visión y Tiempo de Pantalla

¿Demasiado tiempo de pantalla es malo para los niños? 
“Tiempo de pantalla” se refiere a la cantidad de tiempo que una persona pasa mirando las pantallas digitales de los computadoros, tablet’s y celulares.
De acuerdo con The Vision Council, el 72% de los padres estadounidenses reportan que sus hijos participan habitualmente en más de dos horas de tiempo de pantalla por día. Y es muy probable que la mayoría de los niños pasen mucho más tiempo mirando las pantallas de lo que sus propios padres creen.
En base a esto se concluyó que los niños pequeños en los Estados Unidos pasan la siguiente cantidad de tiempo cada día utilizando dispositivos digitales:
– Niños menores de 2 años: 42 minutos por día.
– Niños de 2 a 4 años: 2.5 horas por día.
– Niños de 5 a 8 años: casi 3 horas por día.
El 30% de los padres perciben que sus hijos experimentan al menos uno de los siguientes síntomas después de haber estado expuestos a más de dos horas de tiempo de pantalla por día:
– Capacidad de atención reducida. 
– Mala conducta. 
– Irritabilidad. 
– Dolor de cabeza. 
– Dolor de cuello y hombros.
– Tensión ocular, ojos secos o irritados.
Cualquiera de estos síntomas podría afectar el rendimiento académico y las interacciones sociales.
El rápido aumento de la miopía en todo el mundo se ha relacionado con el aumento del uso y exposición a dispositivos electrónicos. En Singapur, por ejemplo, el 65% de los estudiantes de Primaria son miopes. 
En los Estados Unidos y Europa, donde las tasas de miopía tradicionalmente han sido más bajas, alrededor de la mitad de los adultos jóvenes ahora, sufren de miopía en comparación con el 25% en los años setenta.
Las pantallas LED de computadores y dispositivos digitales emiten un amplio espectro de luz visible. La mayoría de estos rayos de luz son inofensivos, pero hay una parte de  ella, llamada “luz azul”, que es de longitud de onda más corta y de energía más alta, que puede ser dañina a largo placo para la retina. 
Demasiada exposición a la luz azul en el momento equivocado del día, puede interrumpir el ciclo normal de sueño y vigilia de una persona, lo que puede traer graves consecuencias para la salud.
Si bien es cierto que mirar fijamente las pantallas de los dispositivos digitales otorga una buena cuota de exposición a la luz azul que reciben los niños a lo largo de su vida, es de suma importancia  señalar, que el sol emite una luz azul mucho más dañina. Pero el momento de la exposición a la luz azul emitida por el sol, ocurre desde el amanecer hasta la puesta de sol. En cambio, la exposición a la luz azul del tiempo de  pantalla puede ocurrir a cualquier hora del día, incluso durante la noche, generando  riesgos de carácter inmediatos o a largo plazo.
Los riesgos inmediatos, generalmente, ocurren poco después de la exposición a la luz azul, los cuales están asociados con la interrupción del sueño y vigilia, lo que puede provocar somnolencia diurna en los niños y afectar el rendimiento escolar. 
Las investigaciones han demostrado que las personas que experimentan trastornos del sueño  causado por el tiempo de pantalla, podrían  llegar a tener trastornos del ánimo, traducidos en niveles más bajos de felicidad y mayores sentimientos de soledad.
Un interesante estudio de dos años con más de 2,500 estudiantes normales de secundaria de Los Ángeles descubrió que los adolescentes que reportaron un mayor uso de dispositivos digitales y tiempo de pantalla durante el estudio, tenían un 10% más de probabilidades de desarrollar síntomas de TDAH Trastorno por Déficit Atencional e Hiperactividad, al final del período de estudio. 
En relación a los riesgos a largo plazo que podría producir la exposición a la luz azul emitida por dispositivos digitales, no hay investigaciones demasiado elaboradas, ya que ninguna generación anterior ha estado expuesta desde la infancia a niveles comparables. 
Probablemente pasarán varias décadas antes de que se comprendan mejor los efectos a largo plazo. Pero ya hay algunas investigaciones relacionadas que sugieren que sería aconsejable limitar la exposición a la luz azul a partir de una edad temprana. Por ejemplo, en Japón y Suiza investigaron qué sucedió con las retinas de los ojos debido a la exposición a la luz azul después de la cirugía de cataratas. En el estudio, 79 personas recibieron un lente intraocular transparente, que no bloqueaba la luz azul, y 52 personas recibieron un lente intraocular amarillo que bloqueaba la luz azul.
Dos años después de la cirugía de cataratas, ninguna de las personas que recibieron el lente intraocular amarillo, mostraban  rasgos de degeneración macular (DMAE). Sin embargo, entre las personas que recibieron el lente intraocular  transparente, el 15% mostró signos de deterioro.
Es poco probable que los niños reduzcan el uso de dispositivos digitales. Es por esto, que se hace indispensable  tomar medidas al respecto para limitar la cantidad de luz azul que llega a sus ojos mientras utilizan estos dispositivos.
Una solución es usar anteojos antireflejos, fotocromados y gafas con filtros especiales o polarizadas, que reduzcan la cantidad de luz azul emitida por las pantallas de computadorys, tablet’s y celulares. 
En el caso de niños que no necesiten usar anteojos graduados, la opción más conveniente sería usar un protector de pantalla con filtro y disponer de las funciones de filtrado de luz azul en ciertos dispositivos. 
Para reducir el riesgo de interrupcion de sueño y vigilia, se recomienda suspender toda actividad frente a dispositivos digitales, por lo menos, dos horas antes de irse a dormir. 
Pero la opción que brindará mejores y mayores resultados será pasar más tiempo de calidad junto a sus hijos y menos tiempo frente a la pantalla con ellos.
Proteja la visión de sus hijos mientras usen pantallas digitales y programe visitas al oftalmólogo en forma periódica, para controlar su salud visual.
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