Botar Lentes de Contacto contaminan el mar

Tirar los lentes de contacto por el desagüe incrementa la contaminación del mar.
Muchas personas utilizan lentes de contacto en lugar de gafas para ver bien. Sin embargo, éstos son desechables y algunos, incluso, son para un solo día. 
Un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Arizona (EE UU) ha presentado, recientemente, los resultados de un estudio sobre el impacto del plástico de los lentes de contacto en la contaminación del agua. 
El estudio surgió de una inquietud personal de Rolf Halden, del Centro de Ingeniería de Salud Ambiental: “He usado gafas y lentes de contacto la mayor parte de mi vida adulta. Empecé a preguntarme si alguien había investigado qué pasaba con estas lentes de plástico”. Su equipo ya había trabajado en la investigación de la contaminación por plástico y les llamó la atención no encontrar estudios sobre lo que sucede con los restos de los lentes de contacto una vez que se desechan. El trabajo se centró en EE UU.
“Realizamos una encuesta a usuarios de lentes de contacto. Descubrimos que del 15% al 20% de los usuarios de lentes de contacto los tiran por el lavabo o el inodoro. Este es un porcentaje bastante importante si se considera que aproximadamente 45 millones de personas usan lentes de contacto solo en los Estados Unidos”.
Los lentes de contacto que se van por el desagüe terminan en plantas de tratamiento de aguas residuales. El equipo estima que en un año entre seis y diez toneladas de plástico de lentes de contacto acaba en estas aguas solo en EE UU. Estos plásticos tienden a ser más densos que el agua, lo que hace que se hundan, representando  una amenaza para la vida acuática.
Analizar qué sucede con estos lentes era un desafío. Primero porque son transparentes, lo que los hace difícil de observar en el entorno de una planta de tratamiento de aguas residuales. Además, los plásticos utilizados en su fabricación son diferentes de otros residuos plásticos, como el polipropileno, que se puede encontrar en todo, desde baterías de automóviles hasta textiles.
El equipo concluyó que los microbios de las instalaciones alteran la superficie de los lentes de contacto, debilitando su estructura, descomponiéndo los físicamente en partículas de plástico más pequeñas que finalmente conducen a la formación de microplásticos,
El principal problema es que los organismos acuáticos pueden confundir los microplásticos con los alimentos y, dado que no son digeribles, afecta dramáticamente el sistema digestivo de los animales marinos. Estos seres vivos son parte de una larga cadena alimenticia, algunos incluso forman parte de la dieta humana, lo que podría conducir a exposiciones no deseadas a contaminantes plásticos. 
Nosotros, como Centro de Contactología, queremos compartir esta infornación para que cada uno de nuestros clientes, al momento de comprar lentes de contacto, opté, idealmente, por los de uso anual. 
Con una persona que lo haga, estaremos cuidando enormemente a la fauna marina. 
¡Cuide su salud visual! 
¡Cuide el medioambiente! 
Share this Post